14 mayo, 2026
El distrito de Jesús María, tradicionalmente reconocido por su equilibrio residencial, atraviesa una de sus crisis de movilidad más agudas en lo que va del año. Entre el colapso de las vías principales y un preocupante aumento en la agresividad al volante, el distrito se ha convertido en un punto crítico del mapa vial metropolitano.
La reciente declaratoria de emergencia del sistema vial metropolitano por 180 días ha puesto bajo la lupa avenidas como Brasil, Salaverry y 28 de Julio. Según reportes de este mes, el tráfico en Jesús María ya no discrimina horarios.
Frente al Hospital Rebagliati, la proliferación de paraderos informales y la maniobra de buses de transporte público generan bloqueos que retrasan incluso el paso de ambulancias. Los vecinos mantienen su malestar ante el uso de vías internas y zonas de estacionamiento como "atajos" para evitar la congestión de la Av. Salaverry.
Ante estas dificultades, reafirmo mi compromiso con los vecinos del distrito. Un adecuado estudio del tráfico en los sectores más concentrados mitigaría este efecto agresivo de los conductores. Semáforos inteligentes para priorizar horarios prudentes entre intersecciones es la clave para un Jesús María ejemplar.
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