14 mayo, 2026
El distrito de Jesús María atraviesa un fenómeno contradictorio que mantiene con inquietud a sus residentes: mientras algunas zonas principales son intervenidas repetidamente, otras calles internas y espacios públicos presentan un deterioro avanzado que pone en riesgo la seguridad de peatones y conductores.
En lo que va de 2026, el paisaje urbano de Jesús María se ha visto dominado por mallas naranjas y maquinaria pesada. Vecinos de las zonas colindantes a las avenidas San Felipe y Arnaldo Márquez denuncian que las obras de reasfaltado y cambio de tuberías parecen no tener fin, generando un "embotellamiento" que asfixia la transitabilidad del distrito.
El polvo constante y el ruido de la maquinaria pesada fuera de los horarios permitidos han degradado la calidad de vida en un distrito tradicionalmente residencial. Los baches en el asfalto no solo afectan a los vehículos, sino que se han extendido a las veredas y espacios públicos. En las inmediaciones del Mercado de Jesús María, el mal estado de las aceras ha provocado múltiples accidentes, afectando principalmente a adultos mayores.
Me encuentro preocupado por el poco interés de solucionar estos acontecimientos; no solo se debe ver por las grandes avenidas de mi distrito, debemos proteger las necesidades de nuestros vecinos de punta a punta en nuestro distrito. Con una constante comunicación directa entre vecinos, este tipo de situaciones se podrían resolver con eficacia y bienestar local.
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